¿Cómo mejorar la erección a los 50 y 60 años?

Esta es una cuestión que muchos hombres se hacen a día de hoy, pero no solo eso sino que además estamos ante una tendencia creciente.

¿Qué curioso no?

Hace 100 años la mayoría de hombres ni se planteaban estas cuestiones. Aunque, claro está, tampoco había esa presión social ni todas esas lacras modernas que abruman nuestros procesos psicológicos de manera diaria.

Al final del artículo te daré un tip sobre esto.

La impotencia sexual después de los 50 y 60

Si miramos los datos estadísticos de varios estudios podemos ver que la incidencia de disfunción eréctil aumenta dramáticamente con la edad.

Los datos varían según el estudio pero más o menos nos dan una visión general de la situación.

Por ejemplo, en medscape tenemos un artículo muy interesante sobre la incidencia de la impotencia en 6 de los principales países del mundo occidental: Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y España. Curiosamente España es el mejor parado en resultados de esos países con los Estados Unidos como el peor. Sin embargo, lo que estamos viendo aquí es el tema de la disfunción eréctil una vez sobrepasas la edad de 50.

En ese caso podemos ver como la incidencia varía entre un 15 y un 40% de los hombres según país.

En un artículo de cerebromonte hablan de un estudio publicado en los Estados Unidos en el cual nos dicen que la incidencia de impotencia era de casi el 20% para 50 años y de casi el 40% para los de más de 60.

Bien, nada raro te dirás, más que nada porque todos sabemos que por sentido común el hombre va perdiendo testosterona y poder sexual a medida que avanza de edad.

Eso es lo natural.

Lo que ocurre es que si miramos los datos de aumento de la impotencia en el mundo podemos ver una tendencia creciente en los últimos años, con lo cual ya tendríamos que plantearnos si esos niveles que estamos viendo hoy en día son tan “normales”.

Ya te adelanto que no son muy normales.

Sin embargo, hay un tema sobre el que no hay mucha investigación en este caso.

Algo raro viniendo de un mundo con tanto análisis cuantitativo que podemos encontrar hasta en la sopa.

Me refiero al hecho del aumento de la incidencia.

Para encontrar estudios al respecto tenemos que escarbar de manera realmente profunda en los anales de la web y aún así es difícil encontrar resultados.

Por ejemplo, tras buscar denodadamente me fue casi imposible encontrar un gráfico al respecto.

Uno que encontré en la web consumerhealthdigest.com nos muestra un aumento aterrador de la incidencia de la disfunción eréctil en el Reino Unido. En particular, la misma pasó del 2% al 10 solo de 1990 al año 2000 para hombres de entre 40 y 69 años.

También podemos encontrar alguna mención en Wikipedia donde nos dicen que la incidencia se triplicó de 1985 a 1999 en los Estados Unidos.

¿Qué habrá pasado del 2000 hasta día de hoy?

Pues te puedes hacer una idea, y con los datos que vimos antes ya puedes  imaginarte que ese 10% del año 2000 puede estar bien entre el 20 y el 30%.

Bien, ¿Cómo es posible que este problema haya aumentado tanto?

Interesante cuestión.

La dejo para el final.

Sigamos pues con el problema de la erección para los hombres de más de 50 y 60.

Causas de los problemas de erección para hombres mayores de 50 y 60

Ok, es normal que cuando ya vamos teniendo una edad los problemas de erección aumentan de manera paralela al deterioro de nuestra salud. Esto lo entendemos todos perfectamente.

Veamos algunos de los problemas típicos que aumentan con la edad:

  • Aumenta la diabetes
  • Aumentan los problemas del corazón
  • Aumentan los problemas de tensión
  • Aumenta el colesterol malo
  • Disminuye la testosterona
  • Aumenta la incidencia de cáncer

Como ves, nada que no sepa cualquier hombre con dos dedos de frente.

De hecho, si lo piensas bien, muchos de estos problemas están estrechamente relacionados con la capacidad de tener buenas erecciones, por lo que lo lógico es que al empeorar nuestra salud general vamos a tener más probabilidades de que nuestra erección se resienta.

Como curar los problemas de erección en los hombres mayores de 50 y 60 años

Bien, todo aquel que tiene esa edad y quiere seguir teniendo relaciones sexuales intentará por todos los medios curar el problema.

El remedio más típico es el acudir al archiconocido por todos: viagra, cialis u otra pastilla similar que pueden ser recetadas por el médico, pero que también se pueden conseguir, y cada vez con mayor facilidad, en los supermercados over-the-counter. Por ejemplo, en el Reino Unido, donde estoy ahora mismo ya despachan una caja de viagra de 4 pastillas sin necesidad de receta. Lo han logrado. Ya no es necesaria una prescripción médica sino que han puesto la magia de la viagra a disposición del consumo de masas. Si esto es así te puedes dar cuenta del problema subyacente: que esto se ha convertido en un problema de masas.

Esta manera de curar la disfunción eréctil le funciona a muchos, y las pastillas se venden por cientos de millones cada mes en todos los rincones del mundo. Solo tienes que darte un viaje a Tailandia y ver como las calles están llenas de copias de viagra y cialis por todas las esquinas.

Ahora bien, el consumo de estas pastillas no viene de manera gratuita.

En las mismas cajas ya podemos ver que nos advierten de posibles problemas secundarios de salud. De hecho, hay muchos hombres que no soportan bien el consumo de estos medicamentos y tienen que parar de inmediato. A otros les va bien, y en ese caso pues continúan tomándolos durante mucho tiempo sin problemas aparentes. Lo que pasa es que no saben si el tema les está causando daño en otras partes del cuerpo de manera lenta. Aunque entiendo que incluso si así fuera muchos de esos hombres darían con gusto unos años de vida por la posibilidad de seguir echando polvos de manera bastante habitual. Eso es algo que puedo llegar a comprender.

Para los que no obtienen resultados con este método les quedan las pastillas y remedios naturales, que tampoco son la panacea, o al menos no de la manera que se nos hace ver, pues a unos hombres les funcionan y a muchos no, o las que van bien para algunos no van bien para la mayoría, siendo este un campo muy complicado.

Ahora bien, por probar que no quede, y tampoco perdemos mucho, salvo unos cuantos dólares o euros en la compra de pastillas y vitaminas varias.

Otra manera que muchos intentan es la de adoptar un estilo de vida o dieta sanos.

Esto es loable y el camino que yo mismo más aconsejo.

Ahora bien, el problema aquí radica en el concepto de “saludable”.

Hoy en día, cuando la gente me dice: “estoy comiendo sano”, sé que en la mayor parte de los casos ese “sano” dista mucho del verdadero sentido de la palabra. Pero, claro, vivimos en la época de la confusión suprema, con mil dietas y con propaganda por doquier.

Es normal que estemos confundidos.

Por ejemplo, la gente habla de comer sano cuando come mucha verdura y fruta, y pocas grasas animales – porque el colesterol es malo supuestamente.

En cierto modo se ha creado un estándar en el que el concepto de “sano” parece que va avanzando hacia un destino, a pesar de las diferencias y diversas opciones que comenté antes.

La tendencia parece clara: es hacia comer productos cada vez más artificiales.

Y es que nada escapa a lo artificial hoy en día.

Aquí ya no queda prácticamente nadie cazando un jabalí salvaje como hace 500 años.

Las vacas, las verduras, las frutas, los granos que consumimos; todo, es producido de una manera más artificial. Ahora bien, hay cosas más artificiales que otras, no lo dudes.

Disfunción eréctil a los 50 y 60 de nuestros abuelos

Como dije al principio del artículo iba a comentarte un tema sobre la incidencia de los problemas de erección al final.

Este tema, además, va relacionado con el hecho que comenté antes de que es muy complicado encontrar estudios sobre la evolución de la incidencia de la impotencia en el mundo civilizado.

¿Por qué?

Porque sencillamente hace 50 o 100 años prácticamente la incidencia de disfunción eréctil era cercana a cero, incluso en los hombres de 50 años.

En esos años, era normal que un hombre de 40 después de haber probado fortuna por el mundo, o de guerrear en el extranjero, o cualquier cosa que se te ocurra, buscara a una mujer de 25 o 30 años y le hiciera 3 o 4 hijos con bastante facilidad.

Esto era algo de lo más natural del mundo.

Además, era una “actitud de campo”, es decir, del ambiente más natural y más propicio para que el hombre tuviera una vida más sana.

Ahí no hacían falta sistemas de salud ni pastillas varias pues lo que dictaba la vida era la naturaleza.

No había un doctor del Estado para rescatarte de manera “gratuita”, con una docena de pastillas y varias visitas al médico a lo largo del año.

Lo “gratuito” no existía.

La modernidad y la vida en la ciudad es lo que en particular ha traído el problema consigo.

Si miras el estudio que nombré antes, sobre la incidencia de la disfunción en el Reino Unido, verás como la misma casi no existía en 1990, que supongo que sería un dato similar a 1980.

Curiosamente, en esa época la vida del mundo digital aún estaba en ciernes. Es decir, parece que el aumento de los problemas de erección en el mundo ha venido parejo al aumento de la digitalización del mundo.

Esto casi que me viene ahora mismo de manera espontánea, pero no puedo evitar pensar si esta digitalización del mundo contribuye de manera fundamental en nuestra castración como hombres.

Mi consejo final sobre el asunto es que si eres un hombre mayor de 50 o 60 años y quieres empezar a recuperar un poco tu erección intentes volver a un tipo de vida, o al menos de dieta, más similar al que tenían tus abuelos hace 70 años, que no necesariamente tiene que ser el “más sano”, al menos desde el punto de vista moderno, sino el más efectivo, desde el punto de vista de lo que nos dice la experiencia.

¿Quieres recuperar tu hombría?

Pues suscríbete CurarDE y recibe tips y consejos exclusivos en tu email, además de las últimas novedades del blog

Deja un comentario