¿Qué es la disfunción eréctil?

¿Qué es la disfunción eréctil en el hombre?

La disfunción eréctil o impotencia masculina es una de las plagas del Siglo XXI.

A pesar de todo lo moderna y avanzada que es nuestra civilización parece ser que nunca hubo tantos hombres con problemas para conseguir erecciones a la hora de ir a la cama.

¿Cómo es esto posible?

Esto es así porque con la llegada de la modernidad llego el conocido estrés, con unos resultados demoledores para la salud sexual de los hombres.

¿Te has sentido avergonzado alguna vez por una erección insatisfactoria?

El problema del estrés no solo se refiere al ritmo de vida desenfrenado de las sociedades modernas con los miles de problemas creados por el trabajo y las relaciones.

No.

Impotencia masculina causas

El estrés también incluye muchas otras cosas como pueden ser los problemas causados a nuestro organismo por la alimentación que llevamos, consumo de drogas, los móviles y sistemas de comunicación y sus efectos electromagnéticos, el agua que consumimos, el estar todo el día en oficinas bajo luces artificiales, ingesta de medicinas varias y muchas cosas más.

Como vemos, las posibles causas de disfunción eréctil son muchas.

Qué duda cabe que bajo dichas condiciones, se crea un estrés adicional en el sistema fisiológico que bien puede por acabar afectando las funciones sexuales del hombre, causando la tan temida disfunción eréctil.

Vamos un pequeño resumen de las causas de la disfunción eréctil en el hombre

  • Enfermedades crónicas como la hipertensión, colesterol, depresión, diabetes, etcétera.
  • Cirugías y traumas, como por ejemplo las operaciones relacionadas con el área mas cercana a los órganos sexuales
  • Consumo de fármacos. No es un secreto que el consumo de algunos medicamentos hace que los hombres dejen de tener erecciones satisfactorias
  • Diabetes: a pesar de estar incluida como enfermedad crónica, la incidencia de esta en los problemas de impotencia masculina no se puede pasar por alto.
  • Factores psicológicos, como pueden ser la falta de estima.
  • Problemas del corazón
  • Hipertensión
  • Trastornos hormonales, que en la mayoría de los casos acaban en un descenso de la testosterona en los hombres.
  • Lesiones medulares. Esto puede venir por accidentes varios que pueden afectar a nuestra capacidad de tener una erección satisfactoria.
  • Tabaco, alcohol y drogas. Esto es bastante fácil de entender, pues así como hay gente que dice conseguir mejores erecciones con drogas, muchos hombres tienen problemas cuando han consumido mucho alcohol. El problema con estas sustancias, no obstante, aparece cuando el consumo de las mismas es elevado o se hace de manera adictiva.

¿Qué es la disfunción eréctil o impotencia masculina?

La disfunción eréctil es la incapacidad de conseguir una erección cuando el hombre desea tener relaciones sexuales.

Aunque la disfunción eréctil no acaba solo ahí, pues puede haber más variantes.

También puede ocurrir que el hombre consiga la erección pero no pueda mantenerla el tiempo necesario para realizar el acto, lo que muchos también denominan como gatillazo.

Esto es algo que muchos hombres con una salud sexual normal ni si quiera se plantean, pero todo hombre que padezca o haya padecido problemas de impotencia sexual sabe lo completamente devastador que es.

Verse con una mujer que quiere hacer el amor con nosotros y vernos incapacitados para obtener una erección es uno de los mayores desastres psicológicos a los que se enfrentan los hombres hoy en día.

Un desastre de magnitud 10, si tuviéramos que compararlo con un terremoto.

Los problemas de autoestima que ello causa pueden ser demoledores.

La mayoría de los hombres que experimentan este tipo de episodios acaban por intentar buscar soluciones, como es normal.

Para hacernos una idea de la magnitud del problema, el mismo se dice que afecta a más de 1 entre 5 hombres en la mayoría de los países avanzados.

Disfunción eréctil según la edad

No obstante, tenemos que puntualizar una cosa que se cae de madura: que los problemas de disfunción eréctil afectan de manera mucho mayor a los hombres de mayor edad que a los más jóvenes, de tal manera que ser joven se tiene como el estándar de una salud sexual plena.

Es decir, cualquier hombre que haya alcanzado una edad comprobara que cada día es más difícil conseguir las erecciones que tenia de chaval, cosa que le gustaría volver a experimentar, sin duda.

En cuanto a la incidencia en el mundo, yo diría que el problema es mucho mayor, pues los problemas derivados de la impotencia o disfunción eréctil pura, tales como el gatillazo o erecciones muy pobres, seguro que afectan a muchos más hombres, con seguridad más de un tercio de los hombres de más de 40 años.

Por ejemplo, la mayoría de los ancianos no pueden tener erecciones muy fuertes, cosa que es bastante lógica y entendible.

¿Cómo podemos saber si tenemos impotencia masculina?

Bien, muchos se pueden haber asustado al leer esto, porque probablemente el número de hombres que en algún momento de su vida han tenido problemas para conseguir una erección es enorme, por no decir que cercano al 100%.

Esto es normal.

Es decir, no podemos considerar que un hombre padece impotencia masculina si ha tenido problemas para una buena erección un día puntual.

Si ese hombre ha tenido buenas erecciones antes y después de ese día, en ese caso podemos considerarlo como un episodio efímero de impotencia pero no podemos catalogar a ese hombre como impotente.

El problema de la disfunción eréctil viene cuando alguien no puede tener esas deseadas erecciones de manera bastante asidua, que incluso podría ser una de cada dos o tres veces.

Porque no nos engañemos, si no podemos conseguir una buena erección sino una de cada dos o tres veces es que tenemos un pequeño problema.

¿Es la disfunción eréctil o impotencia una enfermedad?

Pues si y no.

Sí, porque así lo catalogan las autoridades.

Y no, porque, en realidad, el hecho de tener impotencia masculina es más un síntoma que una causa en sí.

Dicho en otras palabras, la disfunción eréctil se presenta en la mayoría de los casos por la presencia de otras enfermedades o desequilibrios corporales.

Esto es muy importante, pues con ello comprendemos que si queremos acabar con la misma deberíamos adoptar un enfoque más global y además saber de que problemas aquejamos.

Esto es algo que los que tienen diabetes, por ejemplo, comprenden perfectamente.

No obstante, esto no es todo, pues podemos encontrarnos con otros problemas de tipo más psicológico y neurológico ya que la erección responde en si a un estimulo sexual, el cual debe producir una reacción de transmisión neurológica que incluye al sistema nervioso.

Si nuestro sistema nervioso y neurotransmisor esta frito, como ocurre mucho hoy en día, entonces podemos tener un serio problema de impotencia sexual.

Remedios para la impotencia masculina

Sin duda, el mundo de la disfunción eréctil es muy complejo, pero afortunadamente existen métodos con los que podemos afrontar la lucha contra la misma.

Para empezar, la medicina oficial tiene una serie de tratamientos para la disfunción eréctil.

Como debemos suponer, al igual que en el resto de los campos de la medicina oficial, los tratamientos oficiales tienen que ver con fármacos, de los que hay varios tipos.

¿Quién no conoce la Viagra o la Cialis?

Pues bien, este tipo de remedios funcionan en bastantes ocasiones, pero fallan en otras.

Lo que no dice la medicina oficial es que dicha ingesta de pastillas y fármacos produce efectos secundarios que bien podrían ser bastante serios a largo plazo. Solo que esto es muy difícil de medir y mucho mas probar.

Otro tipo de remedios para la impotencia sexual masculina son: inyecciones en el pene, dispositivos de vacío, tratamientos hormonales, ayuda psicológica, ondas de choque, tratamientos tópicos, etcétera.

Al igual que en el caso de los fármacos, muchos de estos remedios no funcionan y algunos pueden resultar hasta peligrosos.

Por último, de lo que no hablan en la medicina oficial, es decir, la protegida por el Estado, es de los remedios naturales.

En muchas ocasiones, estos remedios naturales son mucho mejores que los remedios oficiales, porque los mismos van a curar la raíz del problema, no el “problema” en sí, con lo que el resultado a largo plazo es mucho mejor para el enfermo.

Lo mejor es que existen varias maneras naturales de combatir la disfunción eréctil, las cuales, combinadas, nos pueden dar mejores resultados en el futuro y sin tener que sufrir efectos secundarios innecesarios de tomar productos químicos como pueden ser las pastillas.