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¿Son los medicamentos oficiales una buena solución para curar nuestra impotencia sexual?

Si te pones a buscar soluciones para la disfunción eréctil que tienes lo más seguro que lo primero que encuentres son los medicamentos oficiales.

Lo más normal del mundo.

Después de todo, nuestros gobiernos se gastan cientos de miles de millones de dólares en financiar la sanidad de nuestros países.

Estamos hablando de uno de los sectores que más dinero mueven del mundo.

Solo imagina el dinero que el Estado tiene que pagar para mantener toda la red de centros médicos, hospitales, médicos y enfermeros, por no hablar de la financiación masiva de medicamentos en las farmacias, un negocio gigantesco.

Además, a esto le tenemos que añadir miles de facultades universitarias de salud en el mundo con infinidad de recursos.

Y por último las grandes farmacéuticas multinacionales, auténticos colosos que superan en recursos  poder a no pocos países del mundo.

Con este panorama lo mas lógico es que este sistema tan avanzado nos ofreciese una solución definitiva ante el problema de la impotencia sexual o disfunción eréctil.

Bien, la solución la ofrecen.

Solo que parece ser que dicha solución solo puede venir de las farmacéuticas y todo lo demás no vale.

No vale porque si hay alguna solución que es gratis o natural no tiene validez para unas empresas tan grandes que tienen tanto personal e instalaciones que mantener.

¿Por qué iba una farmacéutica a estar interesada en proveer una solución integral a la disfunción eréctil con un cambio de estilo de vida, alimentación y cosas asi?

Para nada iba a estarlo.

En eso no hay negocio.

El negocio esta en vender un paquete de 12 píldoras de Viagra por 100 dólares o euros.

Si consiguen clientes que compren de manera mensual se aseguran clientes que gasten más de 1.000 dólares al año.

¿No está mal, cierto?

Con ese panorama parece que en cierto modo si lo miramos de manera un poco enrevesada lo más interesante para las farmacéuticas es que el número de enfermos por disfunción eréctil aumentase, de tal manera que las ventas de medicamentos para la impotencia sexual aumentarían.

Negocio perfecto.

Cuáles son los medicamentos para la impotencia masculina

Pues los que todo el mundo conoce, empezando por la archi-conocida Viagra, la reina de las píldoras contra la disfunción eréctil.

Luego tenemos a la Cialis y a la versión de Bayer, la Levitra.

La cuarta contendiente seria la Kamagra.

Últimamente parece que hay algunas incorporaciones al mercado, tales como el avanafil, comercializado bajo la marca Stendra y que dice que puede causar erecciones en 15 minutos.

Otro tratamiento que se usa, al parecer en algunos sitios, es una crema lama Alprostadillo, la cual se aplica en hombres que no responden al tratamiento de las pastillas.

Al contrario que las pastillas este producto se aplica directamente en el pene, absorbiéndose rápidamente en el mismo a través de la piel.

Al parecer, más que potenciar la erección lo que hace es iniciarla.

En algunas páginas donde hablan del mismo dicen que este medicamento no causa síntomas secundarios en el resto del cuerpo como al parecer si causan las otras pastillas.

Aquí vemos algo un tanto problemático.

Se reconoce que las pastillas no ayudan a muchos hombres, teniendo que acudir a otros métodos, y al mismo tiempo parece ser que las mismas causan problemas secundarios como fuertes dolores de cabeza.

En el caso de esta crema tampoco está exenta de esos efectos, pues una decima parte de los que la aplican dijeron tener alguna molestia en el pene.

Vamos a ver algunos de los efectos secundarios de los medicamentos para la impotencia sexual:

La Viagra puede afectar a la vista, en algunos casos incluso causando una ausencia permanente de visión.

Si, lo que lees, la Viagra podía dejarte ciego.

Aunque no son casos numerosos, pero si dicen que los pilotos no toman viagra 12 horas antes de viajar para no tener problemas de visión, pues te puedes hacer una idea.

Se dice que dichas pastillas pueden causar ataques cardiacos.

Otros problemas típicos son los dolores de estomago o cabeza, nauseas y hemorragias.

Como vemos los problemas que causan estos medicamentos son muy numerosos.

En muchos casos pueden ayudar a tener una erección pero a un precio bastante caro.

El problema de los medicamentos para la disfunción eréctil

El asunto está en que estos medicamentos tienen como objetivo algo muy específico: conseguir la erección en el hombre con problemas.

Bien, esto así suena bastante bien.

El problema radica en que el problema que causo la erección en primer lugar sigue estando ahí.

Esto proviene de unos desequilibrios fisiológicos importantes que son agravados y reforzados de manera muy fuerte por nuestras vidas modernas.

Por lo tanto esto vendría a ser el equivalente de meternos un chute de droga para sentirnos bien por un rato y olvidarnos de nuestras penas.

Pero nuestras penas siguen ahí.

Cuando el efecto de la droga, en este caso los medicamentos para la disfunción eréctil, se va, nuestro problema sigue ahí.

Seguimos teniendo un gran desequilibrio hormonal y energético.

Por decirlo de alguna manera, nuestro cuerpo no produce energía de manea eficiente.

Por si esto no fuera poco, los efectos secundarios de estas pastillas y medicamentos nos muestran un problema tan grave o más que el anterior.

Este no es otro que la administración de dichos medicamentos pueden crear nuevos problemas internos en nuestros sistemas inmunes sin que nos demos cuenta.

Es posible que tomes la susodicha pastilla por unos meses y puedas conseguir algunas buenas erecciones.

Es más, si crees que la causa de tu disfunción eréctil era psicológica, puede que hasta te lo creas.

Hasta ahí bien.

El problema es que, sin darte cuenta, esa pastilla te está causando algún problema en algún órgano interior, ya que sus componentes químicos no son muy amigables para todas las partes del cuerpo.

El anterior responde y al cabo de un tiempo podría ocurrir que nos demos cuenta de que estamos desarrollando algún tipo de problema “extra”, como mayor ansiedad, dificultad para dormir, o a saber qué.

Al empezar a notar otros problemas, cosa que además no asociaremos con las pastillas, lo que haremos será acudir al médico, el cual nos recetara otras pastillas para el problema de turno.

Unas de las favoritas del sistema son las pastillas para la depresión, las cuales son, de manera curiosa, una de las principales causas de la “muerte sexual” en muchos hombres y también mujeres.

Porque claro, cuando conoces a una mujer y te dice que desde que toma las pastillas para la depresión casi no tiene deseo sexual te das cuenta de que detrás del asunto de las pastillas y los medicamentos hay un asunto muy peliagudo.

Disfunción eréctil con medicamentos

Aquí es donde te das cuenta de que si hay medicamentos aprobados por un sistema oficial multimillonario y supuestamente súper-avanzado que causan impotencia sexual, entonces es que hay algo en dicho sistema que huele muy mal.

¿Cómo recetar medicamentos que causan un estado de aletargamiento tan potente hasta causar la muerte sexual?

O sea los mismos que te recetan medicamentos para curar la disfunción eréctil te recetan otros para otras cosas que te causan dicha disfunción.

La lógica aquí parece que no funciona muy bien.

¿Sera que, como dije al principio, a las farmacéuticas, que son las mismas que fabrican los medicamentos para la depresión, lo que les interesa es que haya más impotentes sexuales?

Vaya, a veces parece que nuestra realidad es bastante extraña.

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